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Mensaje de Nuestro Director General

La pandemia del coronavirus, el reciente cierre temporal del Canal de Suez y la implementación del acuerdo entre Estados Unidos, Canadá y México, aparentan no tener nada en común. Pero estos eventos han cristalizado en diferentes formas la importancia del crecimiento y el fortalecimiento de la relación comercial entre Estados Unidos y México. Esta relación, construida con lazos comerciales y culturales entre nuestros dos países, es extensa y debe expandirse.

Cuando el contagio del coronavirus aumentó y creó una pandemia a nivel mundial, desestabilizó a las cadenas globales de suministro. Las fábricas en otros continentes cerraron y provocaron ondas que impactaron a nivel mundial. Más de un año después, estos descontroles persisten. Estos problemas fueron exacerbados cuando un barco masivo de carga bloqueó el Canal de Suez durante 5 días el pasado mes de Marzo, afectando el intercambio de billones de dólares en el comercio internacional.

Por el lado positivo, el Acuerdo Comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) fue ratificado por los tres países, actualizando el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica. El acuerdo comercial USMCA, que entró en efecto el día 1 de Julio, ha abierto una nueva era de comercio transfronterizo, justo a tiempo.
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La pandemia y el cierre del Canal hacen que sobresalga la importancia del comercio de nuestra nación con nuestros países vecinos. Particularmente para Texas, eliminando las barreras y expandiendo el intercambio con México, será la causa de que continúe el impacto económico del Tratado de Libre Comercio, después de 30 años. Debemos de reducir nuestra dependencia de las cadenas mundiales de suministro, trayéndolas más cerca de casa y el nuevo acuerdo comercial USMCA nos ha abierto el camino para realizarlo.
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Estos eventos recientes también subrayan la necesidad de actualizar significativamente la infraestructura y tecnología en los puertos de entrada a lo largo de nuestra frontera sur. Ahora es tiempo de reenfocarnos en esas prioridades que aumentarán la eficiencia para mover carga a través de la frontera entre Texas y México, y al hacer esto traeremos a las cadenas de suministro más cerca de casa y mitigaremos los potenciales efectos negativos de eventos globales, reduciendo grandemente nuestra dependencia en China como proveedor.

En México, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en Octubre pasado que su país invertirá $14 Billones en infraestructura, mejorando carreteras, ferrocarriles y puertos fronterizos. Por parte de Estados Unidos, también debemos realizar inversiones significantes, incluyendo el desarrollo de la I-69 y la I-27, carreteras interestatales planeadas para viajar desde la frontera de México con Texas hacia el Norte y Noroeste e infraestructura adicional y tecnología actualizada en los puertos de entrada. Tecnologías del siglo 20 ya nos son suficientes para un mundo del siglo 21.

Con inversiones substanciales en ambos lados de la frontera, Estados Unidos y México podrán fortalecer aún más sus lazos comerciales apoyados por el acuerdo USMCA. La necesidad para expandir y hacer más eficiente el cruce fronterizo de la carga, nunca había estado tan clara. Laredo es el puerto terrestre más grande de toda la frontera entre México y Estados Unidos. En el 2020 el puerto de Laredo manejó cerca de 4,600,000 embarques por camión, cerca de 240,000 por ferrocarril y 401 millones de libras de carga aérea, de acuerdo a la Corporación de Desarrollo Económico de Laredo.

Largo tiempo de espera, que cuesta billones de dólares, es consecuencia de la revisiones de la Aduana y Protección Fronteriza (CBP). Sin embargo, esos tiempos pueden reducirse aumentando la fuerza de trabajo en los puertos de entrada y proveyendo la tecnología más avanzada para una mejor y más rápida inspección de los camiones y ferrocarril de carga. Con el fin de proteger nuestra seguridad nacional, nuestro país debe de hacer un mejor trabajo al inspeccionar la carga que llega en un mayor número de vehículos y aumentar la eficiencia en la frontera para reducir los tiempos de espera que resultan muy costosos.

De acuerdo al reporte del CBP, para viajes e intercambio comercial en el año fiscal 2020, publicado en Febrero pasado, al usar sistemas de inspección No Invasiva y equipo de detección por radiación, el tiempo promedio que se toma para examinar un contenedor de carga es de aproximadamente 8 minutos, mientras que una inspección física se toma hasta dos horas. "El tiempo ahorrado al usar inspección (NII), No Invasiva y equipo por detección por radiación le ahorra a CBP, un $billón anualmente y a la industria le ahorra desde $5.8 hasta $17.5 billones en costos, debido a los retrasos, dice el reporte.

Al realizar esas inversiones en la frontera del lado de Estados Unidos no solamente es bueno para la economía, es fundamental para traer las cadenas de suministro más cerca de casa y es además cuestión de seguridad nacional.

Dennis E. Nixon is Chairman and CEO of IBC Bank in Laredo, Texas.